La ciencia desafía a Ómicron. Nuevos estudios aumentan la esperanza de que las vacunas prevengan enfermedades graves. Distintas investigaciones en laboratorios de EE.UU sugieren que el porfolio de vacunas disponibles podrán prevenir los peores resultados de la nueva variante de COVID-19.

Nuevos estudios realizados en Estados Unidos indicaron que las vacunas, principalmente los refuerzos, son un mecanismo de protección frente al peor panorama que pudiera ofrecer la variante Ómicron, de rápida propagación. De acuerdo a las investigaciones, el virus, de gran mutación, continuará infectando a personas vacunadas y a aquellas que fueron infectadas con versiones anteriores del virus.

Las infecciones por Ómicron se presentan con mayor frecuencia en dos grupos de personas portadoras de anticuerpos: aquellas que ya recibieron inyecciones y las que aún no están vacunadas pero lograron recuperarse de una infección anterior por COVID-19.

El pasado miércoles se llevó a cabo una reunión de la Organización Mundial de la Salud en la que los científicos dieron a conocer que diversos estudios sugieren que las células T en las personas ya vacunadas pueden constituir una fuerte defensa contra esta variante. Esto sería fundamental en la prevención de enfermedades graves, hospitalización e incluso muerte.

Ese mismo día, el Dr. Anthony S. Fauci, principal asesor médico del presidente estadounidense Joe Biden mostró datos preliminares del análisis de su instituto de la vacuna Moderna, con el fin de hacer frente al coronavirus. A pesar de que en el laboratorio, luego de dos inyecciones, la respuesta de anticuerpos resultó débil frente a la variante Omicron, la protección creció notoriamente luego de una tercera dosis, afirmó Fauci.

En la reunión de la OMS, además se presentaron resultados similares. Esto indica que las inyecciones de refuerzo de las vacunas de ARNm de Moderna o Pfizer-BioNTech recuperaron los anticuerpos a niveles que se creían lo suficientemente altos como para ofrecer una fuerte protección contra la infección.

Si bien se trata de una investigación basada en observaciones preliminares de células en el laboratorio, es sin embargo una posible solución frente a esta nueva variante que en poco tiempo demostró su poder para evadir los anticuerpos, parte de la primera línea de defensa del cuerpo, lo que probablemente explica por qué estas infecciones lograron dispararse en diversos países de manera muy rápida. Es importante destacar que si bien los anticuerpos son importantes en la respuesta inmune de una persona frente al virus, las células T también ocupan un rol fundamental.

“La buena noticia es que las respuestas de las células T se mantienen en gran medida a ómicron”, informó Wendy Burgers de la Universidad de Ciudad del Cabo, durante la presentación de una nueva investigación que se encuentra realizando.

Científicos de Sudáfrica informaron esta semana que dos dosis de la vacuna Pfizer cuentan un 33 % de efectividad contra una infección por Ómicron, frente al 80 % durante lo que el Dr. Fauci llamó “la era pre-Ómicron”. Luego del estudio se pudo demostrar que dos dosis de Pfizer ofrecían un 70 % de protección contra la hospitalización grave y la muerte, frente al 95 % antes de que se detectara esta nueva variante.

La reunión de la OMS fue un desfile de presentaciones similares de científicos en la que se presentaron hallazgos de laboratorio, que mostraban que los anticuerpos inducidos por la vacuna se comportaron mucho peor contra Ómicron que contra otras variantes.

De acuerdo con lo informado por The New York Times, los refuerzos proporcionarían suficientes anticuerpos como para disminuir las infecciones. El Dr. Fauci, por su parte, describió experimentos en los Institutos Nacionales de Salud, en los que los científicos tomaron suero sanguíneo de personas que recibieron dos dosis de la vacuna Moderna, y de otras que recibieron una tercera dosis. Luego, los investigadores mezclaron el suero con virus diseñados para transportar las proteínas de superficie de Ómicron.

Estos llamados “pseudovirus” pudieron evadir algunos anticuerpos de personas que habían recibido dos dosis de Moderna, sin embargo, los refuerzos lograron niveles tan elevados de anticuerpos, que los virus fueron bloqueados para invadir las células. “El mensaje sigue siendo claro: si no está vacunado, hágase la vacuna y, en particular, en el campo de Ómicron, si está completamente vacunado, obtenga la vacuna de refuerzo”, remarcó Fauci.

Sin embargo, el doctor advirtió sobre una posible ola de infecciones por Ómicron que podría abrumar el sistema de atención médica. Es por eso, que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CVD) advirtieron recientemente que el porcentaje de casos del país de la variante Ómicron había aumentado drásticamente. De todas maneras, la variante Delta continúa siendo la dominante en Estados Unidos.

Para anticiparse, la administración intenta alentar a los estadounidenses que recibieron su segunda dosis de vacuna hace al menos seis meses, a que se pongan las inyecciones de refuerzo. Aproximadamente el 27 % de ellos completamente vacunados también han recibido vacunas de refuerzo, según los CDC.

Muchos países están aplicando refuerzos a sus poblaciones, pero Ómicron se está extendiendo tan rápido que bien puede superar incluso los mejores esfuerzos.

“Las tasas de transmisión proyectadas, si se confirman, no nos dan mucho tiempo para las intervenciones”, dijo por su parte Phil Krause, ex regulador de vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos, en la reunión de la OMS. Esa perspectiva ha llevado a muchos científicos a esperar que las células T sirvan como un respaldo efectivo cuando fallan los anticuerpos. Si estas células inmunitarias pueden combatir Ómicron, pueden evitar que muchas infecciones se conviertan en enfermedades graves.

Después de que una célula se infecta con el coronavirus, las células T pueden aprender a reconocer fragmentos de proteínas virales que terminan en la superficie externa de la célula. Las células T luego matan a la célula infectada o alertan al sistema inmunológico para que lance un ataque más fuerte contra el virus.

El Dr. Alessandro Sette, inmunólogo del Instituto de Inmunología de La Jolla, y Andrew Redd de los Institutos Nacionales de Salud informaron que a pesar de las muchas mutaciones de Ómicron, la mayoría de los fragmentos de proteínas reconocidos por las células T son idénticos a los de otras variantes.

Esos hallazgos sugieren que las células T adiestradas por vacunas o infecciones previas responderán agresivamente a Ómicron, en lugar de esperar. “Parece que la respuesta de las células T se conserva en gran medida”, dijo el Dr. Sette.

La Dra. Burgers y sus colegas probaron esa posibilidad recolectando células T de 16 personas vacunadas con dos dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech y exponiendo esas células T a fragmentos de proteínas de la variante Ómicron. Los científicos encontraron que la respuesta de las células T a la variante fue aproximadamente un 70 por ciento tan poderosa como su respuesta a la forma original del virus.

Varios científicos presentes en la reunión advirtieron que estos datos provienen del estudio de células en un laboratorio, lo que se conoce como experimentos in vitro. Se necesitarán algunas semanas más para examinar las infecciones en las personas antes de que quede claro qué tan bien las células T previenen una enfermedad grave.

Fuente oficial: Infobae

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